sábado, 20 de agosto de 2011

Último capítulo





Como otras veces ella limpiaba su terraza con una manguera verde cuando sonó el teléfono de casa.

Lo cogió su hija, aquella que algún fue la alumna.

-" Si, es mi madre, un segundo. Mami es para ti".

Una voz nueva, distinta, hacía sonar aquella noticia.

Por fin la habían encontrado. Se cumplió la profecía.

 Era entonces  un miedo lógico .

Esta vez se terminaría para siempre. Ya no habría más oportunidades.

Se durmió para siempre. Mañana no madrugaría.

Entrelazadas acabaría en esa llamada.





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